por Natalia Reyes
El comedor comunitario "Cristo Viene" ayuda y da de comer a niños y familias en situación de calle.
Más allá del lugar donde desarrollen sus acciones o el tiempo que lleven colaborando con las familias más necesitadas, su trabajo es arduo: están presentes allí donde los pedidos de ayuda abundan y los brazos escasean.
El comedor "Cristo Viene" es uno de los tantos comedores ubicados en General Villegas, en el espacio físico y social del quehacer comunitario para la preparación y el consumo de alimentos entre la población. Las personas que asisten a los comedores cuentan con soluciones a sus necesidades prioritarias tales como el acceso al consumo de alimentos.
Diego, uno de los integrantes del comedor, y su padre José, cuentan que desde hace años eligieron el servicio comunitario como un modo de vida, ayudando a mamás, papás y jóvenes, que deben sostener a sus familias con empleos inestables.
El almuerzo que tienen aquí es la comida principal del día, "cada niño que viene al comedor es como un hijo más", afirman. No se trata de llenarles la panza, sino que les hace falta mucho amor, al menos una sonrisa".
Por la tarde, los martes y jueves, brindan también la copa de leche,.
Las necesidades de las familias se han agudizado, pero su objetivo es cumplir con su tarea hacia los niños, adolescentes, mujeres embarazadas, violentadas, personas mayores, y hombres y mujeres en situación de pobreza.